Terapia de pareja

2019-06-07M.C Paulina Beltrán Del Río Garza

La evidencia más palpable, que notó muy frecuentemente en mi vida profesional como terapeuta,es que, solamente existen dos tipos de terapia de pareja,que son los que más me sorprenden que lleguen al consultorio: las parejas que están por casarse y deciden acudir a terapia para prepararse y conocerse más y mejor y aquellas que ante los primeros focos rojos de conflicto, deciden asistir y prevenir un problema más grande y, que quizás sino se resolviera los llevaría hasta una separación definitiva.

Sin embargo en la realidad, lamentablemente, sólo asisten parejas que en promedio llevan más de 6 años con conflictos y que ya vienen muy lastimados y es difícil intervenir en esas circunstancias. Otro acontecimiento más común por la que acuden, es por que han decidido separarse y quieren saber cómo hablar de ese tema con sus hijos y familiares.

Por tanto, la realidad nos muestra que solamente las parejas que están a punto de la separación o que llevan en conflicto mucho tiempo, son las que acuden a recibir terapia, esto se llamaría una fase de corrección (acuden cuando ya se presentó un problema y es necesario corregirlo), entonces esto nos lleva a concluir que es prácticamente nulo el porcentaje de parejas que asisten en fase de prevención

Quisiera presentar las tres señales para acudir a la terapia de pareja, en un nivel de prevención, es decir, antes de que sea demasiado tarde para corregir lo incorregible.

1. Diálogo vs Discusión: Una señal muy evidente, es cuando la mayoría de la comunicación que tiene las parejas acerca de cualquier tema, siempre termina en discusión, es decir, en ningún momento se percibe como un diálogo, en donde me sentí escuchada por el otro y llegamos a un acuerdo. Este es uno de los desgastes más profundos con los que llegan las parejas, el no poderse comunicar y siempre salir peleados.

2. Detalles vs Indiferencia: Otra señal, que se presenta mucho en las parejas es cuando ninguna de las dos tiene interés en mostrar algún detalle hacia el otro, (me llama la atención las mamás que se quejan de que sus esposos son padres ausentes con sus hijos y al preguntarles, si durante el día les mandan fotos, vía chat, de los eventos o del día a día de los niños, contestan que no, que para qué ? ) Y si este ejemplo es en la línea de Papás, con más razón puedo imaginar que si se encuentran en conflicto de pareja, se les dificulte mucho teneralgún detalle y entonces sí que se encuentran por el camino más fácil para llegar a la indiferencia: cuando ya no me interesa nada contigo (este es el mensaje más doloroso y profundo que se envía).

3. Evasión vs Afrontar: Cuando nos damos cuenta, que tratamos de evadir al otro (pasarse fuera de casa la mayoría del tiempo, evadir cualquier contacto o comunicación personal, dejarse de involucrar como Papás, en asuntos familiares o de casa). La evasión tiene que ver con rendirse y dejar de luchar, lo contrario sería afrontar de forma responsable aquellas  situaciones que requieran la atención de los dos y una vez que se hablen, llegar a acuerdos.

Recuerda que la relación de pareja, es la única que SÍ podemos elegir (no elegimos a nuestros papás, ni a nuestros hijos) por lo tanto es la que más  requiere de nuestros esfuerzo por: dialogar, tener detalles y afrontar lo que sea necesario y estamos agradecidos de poder contar con un acompañamiento como el que ofrecen Doctoras (es) Corazón en estos procesos.


Mantente informad@ con lo más actual en nuestras redes sociales, dale ME GUSTA en Facebook o síguenos en TWITTER.

Mas Vistas de Hoy

¿Te gustaría ser parte de nuestra próxima edición?

Una revista que forma parte de la vida social de los dos Laredos. Abordando temas de interés para las familias y la comunidad que tiene una vida social activa.

NUEVO LAREDO
(867) 711.9974
LAREDO, TX
(956) 712.9801

ÚNETE A NUESTRO MAIL CLUB

¡Recibe actualizaciones en tu correo!

SUSCRIBETE A LA REVISTA

Recibe nuestras ediciones cada mes!

Haz Click Aqui!